¿Cuántas veces has oído hablar del suelo pélvico? Si la respuesta es “pocas” o “ninguna”, no estás sola. Es uno de esos temas que raramente aparecen en las conversaciones, pero que tienen un impacto enorme en nuestra salud, especialmente en la de las mujeres. Lo curioso es que muchas veces solo pensamos en él cuando algo empieza a fallar: pérdidas de orina, molestias durante las relaciones sexuales, dolores de espalda o sensación de peso en la pelvis.